Sobre la organización del CECEN… [ENA]
Los desafíos del CECEN
La educación pública, laica y gratuita, siempre ha sido una importante conquista de los sectores populares. Es con ese espíritu que se conciben el cogobierno y la autonomía. La uba –y nuestra facultad en particular- siempre estuvieron atravezadas por la tensión que se da entre las tendencias privatistas y elitizantes al servicio del mercado por un lado, y por el otro, las tendencias que buscan hacer una facultad cada vez más inclusiva, de forma tal que el acceso al conocimiento sea un derecho del cual todos los sectores sociales gocen. Esta tensión, se va expresando en diferentes formas a travez del tiempo. Pese a todo, y como resultado de interminables luchas, la universidad se mantiene –con muchas limitaciones- pública, laica y gratuita. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer, y hay todavía muchas cosas por lograr.
Las presiones que ejercen –a nivel mundial- los grandes capitales van en dos direcciones: por un lado, exigen reformas que buscan hacer de la uiversidad una unidad funcional al enriqueciminento de las empresas. Por el otro, se encuentra el negocio de la educación privada, ya que el monopolio estatal de la educación (laica y gratuita), compite con las universidades privadas (y religiosas), en un jugoso mercado. Desde el punto de vista de ésta lógica empresarial, el acceso de las amplias masas a la cultura, y las ramas de investigación que no son rentables, son concebidas como un gasto innecesario, ya que no son funcionales a la reproducción del capital. Es con esta misma lógica que se mueven los gobiernos representantes de sectores empresariales –en particular el gobierno de los Kirchner- y como consecuencia de ello, llevan adelante en forma sistemática, una política de ahogo presupuestario y lanzan furibundos ataques en contra de la autonomía universitaria.
Para todos los que no queremos que la universidad se convierta en un apéndice del lucro de las empresas privadas, la pelea por la autonomía y por generar condiciones para que los sectores populares tengan acceso a la cultura debe ser de primer orden, y el centro de estudiantes debe estar puesto en función de este objetivo. El CECEN tiene que ponerse en función de la defensa de las conquistas que tenemos actualmente, y avanzar en generar condiciones para que la universidad le abra las puertas a los sectores postergados de la sociedad. Además de ello, tiene que convertirse en un espacio de socialización de los estudiantes, ya sea a travéz de fiestas, espacios recreativos y de formación, tanto política como cultural. Un lugar en el que todos los estudiantes puedan sentirse referenciados y en el que todas las expresiones sean expresadas democráticamente, principalmente en asambleas.
Para llevar adelante este programa y para cubrir sus actividades, desde sacar volantes o afiches hasta organizar actividades recreativas, el centro necesita tener fuentes de financiamiento. Una forma natural de financiamiento podría ser a través de cotizaciones de los estudiantes. Dado que los estudiantes no tienen un sueldo del que se puedan sacar descuentos, estas cotizaciones se podrían hacer a través financiamiento de bonos contribución voluntarios y económicos. Es decir, que los estudiantes que estén convencidos de la necesidad de la herramienta gremial financien al CECEN.
Otra fuente de son los locales del CECEN. Estos locales, cumplieron durante algunos años, un doble rol. Por un lado, el excedente que estos producen fué utilizado, como de costumbre, para financiar las actividades del centro. Por otro lado, dado que las autoridades de la facultad -haciéndole el juego a la política de ahogo presupuestario al gobierno- nunca se encargaron ni dieron una lucha seria por hacerse cargo de brindar un programa de becas digno, el CECEN decidió, a expensas de su financiamiento, cubrir algunas de estas faltas. Tenemos que pelear para que los verdaderos responsables de dar becas se hagan cargo, y no sea el CECEN el que tenga que cubrir esta falencia, ya que lo más razonable, sería que los becarios del CECEN tengan becas dignas, otorgadas por la facultad. Este es un desafío que el CECEN tiene por delante.
En estos tiempos de crisis y de cambios, es fundamental pelear por una universidad pública, laica, gratuita, de masas y científica, y para esto es necesario confluir con las luchas de los trabajadores, en el camino de la transformación social.
